jueves, 7 de octubre de 2010

LA AUTORIDAD DEL HIJO

JUAN 5

El tercer milagro de Jesús: la sanidad del paralítico en Betesda

“Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo al los que quiere les da vida… De cierto de cierto os digo: El que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación mas ha pasado de muerte a vida” Juan 5:22 y 24

Entre muchos enfermos que frecuentaban el estanque de Betesda Jesús elige a un paralítico y le pregunta ¿Quieres ser sano? Esto nos muestra su soberanía, ofrece sanidad a quien Él le plació. La respuesta del enfermo parecería ser obvia, sin embargo el Señor aunque soberano respeta la decisión del hombre, no quiso sanarlo en contra de su voluntad.

Este tercer milagro relatado por Juan el evangelista fue la ocasión para otro debate entre Jesús y los Judíos quienes procuraban matarle porque no solo sanaba en día de reposo sino que también decía que Dios era su Padre.

Al decir que Dios era su propio Padre significaba afirmar que Él era igual a Dios, y eso era totalmente cierto, Jesús es Dios. Hay características divinas que el Hijo y el Padre comparten, y en este pasaje Jesús las dice sin rodeos:
a) Ambos ejercen su soberanía y poder para dar vida. (V. 21)
b) Los dos tienen poder para juzgar (V. 22, 27)
c) El Padre y el Hijo participan de la misma honra (V. 23)
d) Ellos tienen la capacidad de tener vida en si mismos (V. 26)

Además de denotar estas características divinas que Él mismo afirma, existieron varios testigos que validaron esta aseveración:
a) Juan el bautista lo declaró abiertamente “He aquí el cordero de Dios”(V.33)
b) La obras de Jesús que gritan de su divinidad (V.36)
c) El Padre mismo con voz audible dijo: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia” (V.37 y 38)
d) Las escrituras (V.39)
e) Moisés (V. 45-47)

Como podemos observar Jesús tiene todo el poder y autoridad para hacer maravillas en la vida de las personas, y aun cuando es Soberano sigue respetando la voluntad de las personas preguntando ¿Quieres ser sano? ¿Quieres ser salvo? Y aunque usted no lo crea: ¡Hay algunos que dicen no! Recibamos ese amor y poder restaurador en nuestras vidas.

ATENTAMENTE
"TRANSFORMADOS PARA SERVIR"

JOSÍAS I. GONZALEZ.

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